Las lluvias extremas de 2023 coincidieron con el momento en que en la granja Lerberg en Ringerike se planeaba renovar gran parte de las patatas de siembra. Según el agricultor local Bernt Gran, los daños fueron totales y no pudieron recuperarse en poco tiempo.
Ringerikspotet es una variedad antigua y exigente, que produce menos que las especies modernas y es susceptible a enfermedades. Por ello, es clave contar con tubérculos de siembra sanos, que se preparan durante varios años. Las pérdidas de 2023 hicieron que las patatas no pudieran llegar al mercado ni en 2024 ni en 2025.
La patata noruega podría desaparecer
Actualmente, Lerberg gård sigue siendo la única finca que cultiva Ringerikspotet. Antes había varios productores, pero tras los efectos del desastre natural, los demás cesaron su actividad.
Gran admitió que si el intento de este año de regenerar los tubérculos de siembra fracasa, podría significar el fin definitivo de la producción. Sin embargo, subrayó que renunciar no es fácil, ya que esta variedad ha formado parte de la historia de su familia durante generaciones.
Ringerikspotet es una variedad tradicional de patata noruega.Foto: BillyBonkers, vía BAMA
La empresa BAMA asegura que sigue la situación de cerca y espera una mejora. Según sus representantes, el objetivo es que Ringerikspotet vuelva a las estanterías de las tiendas en 2026. Esta patata es considerada un elemento importante de la tradición culinaria noruega. El destino de la cosecha del próximo año será decisivo para el futuro del cultivo.