En las próximas semanas, los bancos centrales de EE. UU., la zona euro y Noruega tomarán decisiones sobre los tipos de interés. Los analistas consideran que Noruega es la más expuesta a una subida. El tipo de interés principal se sitúa actualmente en el 4%. Las previsiones indican que podría aumentar hasta el 4,25% o el 4,5%. La próxima decisión del Norges Bank se tomará el 7 de mayo.
Inflación y cambio de postura del Norges Bank
La inflación en Noruega se ha mantenido por encima del objetivo durante mucho tiempo. Se mantuvo en torno al 3% durante varios años y sorprendió al alza incluso antes del aumento de los precios de la energía. En marzo, el índice CPI alcanzó el 3,6%. La inflación subyacente fue del 3,0%. El objetivo de inflación sigue siendo del 2%.
Jeanette Fjære-Lindkjenn, de DNB Carnegie, señala en E24 que Noruega es la más expuesta a una subida entre las economías analizadas. El banco central había estado señalando recortes de tipos durante mucho tiempo. Ahora ha cambiado su comunicación y contempla subidas. La economista considera que la decisión podría tomarse en junio. Al mismo tiempo, el mercado ve una mayor probabilidad de subida ya en mayo.
El Norges Bank había estado esperando recortes durante un largo periodo.Fot. Alexander - stock.adobe.com/estándar/Solo para uso editorial
Influencia extranjera y situación en EE. UU. y Europa
El Banco Central Europeo ha mantenido los tipos en el 2% desde junio del año pasado. La inflación en la zona euro subió al 2,6%. Los analistas, incluida Sara Midtgaard de Nordea Markets, esperan hasta cuatro subidas este año. No descartan un movimiento ya en la próxima reunión. Las posibles decisiones en Europa pueden aumentar la presión sobre el Norges Bank.
Midtgaard señala que la presión inflacionaria global está aumentando, entre otras cosas, debido a la situación en Oriente Medio. En EE. UU., los escenarios son más equilibrados. Los tipos permanecen en el rango del 3,5-3,75%. La inflación subió al 3,3% y los precios de los combustibles aumentaron un 21,2%, lo que representó casi tres cuartas partes del incremento. Al mismo tiempo, la inflación subyacente fue del 2,6%. La Fed (banco central de EE. UU.) considera que la política es restrictiva. Son posibles tanto subidas como bajadas, dependiendo del mercado laboral y los precios del petróleo, especialmente si superan los 100 dólares por barril.
Las decisiones del Norges Bank están influenciadas tanto por factores nacionales como externos. El aumento de los precios de la energía y las tensiones geopolíticas refuerzan la presión inflacionaria. Al mismo tiempo, los datos muestran que el problema de los altos precios ya existía antes. Esto significa que la dirección de la política monetaria puede deberse no solo a la situación global actual, sino también a tendencias persistentes en la economía noruega.