Cada vez queda menos tiempo. Los cinco partidos que colaboran en el presupuesto tienen poco más de tres semanas para decidir si los impuestos reducidos sobre los combustibles seguirán vigentes después de agosto. Las conversaciones del 6 de agosto no dieron resultado. Los partidos coinciden en que la situación internacional sigue siendo incierta e influye en el mercado energético, pero difieren en cuanto a las medidas que debería tomar el Estado.
El conflicto continúa. Los partidos siguen lejos de llegar a un acuerdo
El Partido del Centro (Sp) exige mantener los impuestos reducidos tanto para la gasolina como para el diésel. Su líder, Trygve Slagsvold Vedum, no descarta buscar apoyo entre los partidos de centroderecha si las conversaciones con los socios rojo-verdes fracasan. El Partido Verde (MDG) tiene una postura diferente. Considera que el precio actual del petróleo es mucho más bajo que en primavera y no justifica una nueva prórroga de las reducciones fiscales.
El Partido Rojo (Rødt) acepta la posibilidad de más alivios si son necesarios para mitigar la difícil situación económica de los hogares. El Partido Socialista de Izquierda (SV) está dispuesto a hablar de medidas de protección, pero señala que los ingresos fiscales podrían destinarse a otros fines. El Partido Laborista Noruego (Ap) no ha presentado una posición clara. Su portavoz de política financiera, Tuva Moflag, solo señaló que no considera los precios actuales como "excepcionalmente altos".
Los políticos mencionan las opiniones de las organizaciones sectoriales. Algunas de ellas (por ejemplo, transporte y construcción) dependen del uso de combustibles fósiles, sin posibilidad de alternativas a corto plazo.Foto: Fotolia
Las reducciones cuestan miles de millones. A partir de septiembre se necesita una nueva decisión
El Storting decidió a finales de marzo eliminar temporalmente todas las tasas del impuesto de circulación sobre los combustibles hasta el 1 de septiembre. En el presupuesto estatal revisado, el coste de la medida se estimó en unos 5.500 millones de coronas noruegas. En el caso de la gasolina, la reducción fue de 4,41 NOK con IVA, y para el diésel de 2,85 NOK con IVA.
También se redujeron los gravámenes sobre otros combustibles. Para el bioetanol, la reducción es de 2,17 NOK sin IVA, para el biodiésel 2,28 NOK, para el gas natural 3,12 NOK y para el GLP 4,07 NOK. Vedum declara que el Partido del Centro quiere mantener los alivios tanto para la gasolina como para el diésel. Al mismo tiempo, admitió que podrían discutirse soluciones parciales, señalando que la situación del diésel es especialmente importante para algunas empresas y el transporte.
No se puede prorrogar las reducciones sin una nueva votación. Según la información proporcionada por el departamento constitucional del Storting, el parlamento tendría que reunirse aún en agosto para tratar el asunto antes del 1 de septiembre. La decisión de convocar dicha sesión puede ser tomada por la presidencia del Storting.