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Redakcja
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21.04.2026 10:31
Se agravan los problemas de Noruega. Se avecina una nueva amenaza
Un invierno inusualmente seco y frío en Noruega ha reducido la cantidad de nieve y el nivel de las aguas. Crece la importancia de otras amenazas distintas a las inundaciones primaverales.
La situación puede ser relevante para la agricultura en los próximos meses.
Fot. Wygenerowano przy pomocy AI
Enero y febrero trajeron temperaturas excepcionalmente bajas y pocas precipitaciones en Noruega. En muchas regiones se produjo una sequía invernal, que abarcó áreas desde Sørlandet hasta Nordland. La Dirección Noruega de Recursos Hídricos y Energía (NVE) informa de un déficit persistente de agua, nieve y bajos niveles en los ríos.
Menos precipitaciones y efectos de la sequía
En el oeste del país, en enero y febrero se registraron entre un 25 y un 50% menos de precipitaciones de lo habitual, incluyendo aproximadamente un 50% menos en enero. El nivel del agua en ríos y arroyos cayó significativamente. En muchos lugares apareció hielo y el suelo se congeló. La situación limitó la disponibilidad de recursos hídricos locales.
La escasez de agua aumentó el número de solicitudes de excepciones para los niveles de agua en las piscifactorías. En marzo llegaron las precipitaciones y temperaturas más altas, lo que provocó un deshielo parcial. A pesar de ello, en Møre og Romsdal y Trøndelag la sequía persiste. En el sur de Noruega, la capa de nieve sigue siendo baja. Si continúan las bajas precipitaciones, podría haber una disminución de las aguas subterráneas y problemas para la energía, la agricultura y el suministro de agua.
La falta continua de precipitaciones puede agravar el déficit de aguas subterráneas.Foto: pxhere.com / CC0 Public Domain
Impacto en el riesgo de inundaciones y alertas
Una menor cantidad de nieve significa potencialmente un menor riesgo de inundaciones primaverales. Sin embargo, las precipitaciones y la velocidad del deshielo son factores clave. Las lluvias intensas durante el deshielo pueden aumentar el peligro. NVE destaca que una gran cantidad de nieve no siempre significa una gran inundación. También son importantes la temperatura y la distribución de las precipitaciones.
NVE es responsable del sistema de alerta de inundaciones y deslizamientos de tierra. Las alertas tienen niveles: amarillo, naranja y rojo. Los niveles más altos pueden significar daños, deslizamientos y cierres de carreteras y líneas ferroviarias. En 2025 se emitieron 60 alertas de inundación en nivel amarillo, 9 en naranja y 1 en rojo. En 2026, hasta ahora se han emitido 11 alertas de inundación y 4 de deslizamientos, todas en nivel amarillo.
NVE indica que actualmente la sequía y el creciente riesgo de incendios forestales pueden ser una amenaza mayor que las inundaciones. La institución recomienda seguir los comunicados y reaccionar ante los cambios en los niveles de alerta. Los habitantes de las zonas en riesgo deben limpiar zanjas y desagües, así como proteger sus bienes, incluidos sótanos y vehículos.
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