La guerra en Ucrania ya lleva cinco años. Las tensiones en Oriente Medio aumentaron tras el ataque de EE. UU. e Israel a Irán el 28 de febrero. Los ataques incluyeron instalaciones petroleras y de gas en la región. El cierre del Estrecho de Ormuz limitó el suministro global. Como resultado, los precios de la energía aumentaron bruscamente y Noruega incrementa sus ingresos.
Salto en los precios de las materias primas. Un efecto soñado para los gigantes noruegos
El precio del petróleo antes de la escalada era de 60-70 dólares por barril. Tras el aumento de las tensiones, el precio superó los 110 dólares. El petróleo del Mar del Norte alcanzó más de 126 dólares, el nivel más alto en casi cuatro años. Aproximadamente el 20% del suministro mundial de petróleo y gas pasa por el Estrecho de Ormuz.
Equinor produce alrededor de 2 millones de barriles al día. Las estimaciones indican que los ingresos adicionales alcanzan casi 8 mil millones de coronas al mes. Vår Energi logró más de 1.300 millones de dólares de beneficio operativo en el primer trimestre. El año anterior fue de 972 millones de dólares. La empresa aumentó la producción antes del estallido del conflicto.
Las previsiones para el segundo trimestre apuntan a resultados aún mejores que en el primero.Foto: Øyvind Gravås y Bo B. Randulff, materiales de prensa de Equinor
¿Las corporaciones se enriquecen por la guerra? Las ganancias pueden ser aún mayores
Los analistas pronostican un mayor crecimiento de los resultados. Equinor podría alcanzar unos 84 mil millones de coronas de beneficio operativo en el primer trimestre. Para el segundo trimestre, la previsión llega a 120 mil millones de coronas. Aker BP podría alcanzar unos 19,5 mil millones de coronas. Al mismo tiempo, el récord de 2022, de unos 750 mil millones de coronas, sigue siendo difícil de superar.
Las empresas pagan un 78% de impuesto sobre las ganancias. El Estado posee el 67% de las acciones de Equinor. Alrededor del 90% de las ganancias van al presupuesto y al fondo soberano. Surge una disputa sobre los efectos del aumento de los precios de la energía. Algunos expertos señalan los beneficios para el Estado, otros los crecientes costes de vida para los ciudadanos.
Paralelamente al aumento de los ingresos, continúa el debate sobre el papel de Noruega en el mercado energético. Los representantes del sector destacan la importancia de un suministro estable para Europa en tiempos de crisis. Los políticos señalan los efectos económicos para la sociedad. También queda en segundo plano el impacto de los altos precios en el sector de las energías renovables, que según los datos disponibles se encuentra en una situación menos favorable.