Español
|
Redakcja
|
10.05.2026 14:01
¿Comercio y energía en peligro? Todo por... el clima extremo
La posible aparición de El Niño (fenómeno climático relacionado con el calentamiento de las aguas del Océano Pacífico) en 2026 podría provocar una crisis energética global. Los científicos señalan el riesgo de temperaturas récord y graves perturbaciones en la economía.
Las previsiones sugieren uno de los fenómenos más intensos de la historia.
Fot. Wygenerowano przy pomocy AI
Los primeros meses de 2026 se encuentran entre los más cálidos de la historia de las mediciones. Los datos de Copernicus y NOAA confirman la tendencia. La concentración de CO2 en la atmósfera ha alcanzado los 429,4 ppm. La temperatura media global ha aumentado 1,18 °C en comparación con la era preindustrial. Los modelos climáticos indican una probabilidad creciente de que El Niño ocurra en verano o principios de otoño.
El Niño cambia el patrón climático
El Niño es un fenómeno que ocurre cada 2-7 años y dura entre 9 y 12 meses. Consiste en el aumento de la temperatura superficial del agua en el Pacífico central y oriental. En condiciones normales, el Pacífico oriental es más frío y el occidental más cálido. Durante El Niño, este patrón se invierte. Estos cambios van acompañados de un debilitamiento o inversión de la dirección de los vientos sobre los trópicos.
El fenómeno afecta al clima en todo el mundo. En Sudamérica se producen lluvias intensas. Australia y parte del sur de Asia pueden experimentar sequías e incendios. Los expertos indican que un umbral de 0,5 grados por encima de la media ya significa El Niño. Los modelos muestran la posibilidad de un aumento de hasta 2,2 grados. Este nivel se denomina super-El Niño.
El Niño puede invertir los patrones climáticos típicos: en regiones secas aparecen lluvias intensas y en las húmedas se producen sequías.Foto: Adobe Stock, licencia estándar (foto ilustrativa)
Rutas comerciales y presión sobre la energía
El fenómeno puede interrumpir el funcionamiento de rutas de transporte clave. Durante el anterior El Niño, el tráfico en el Canal de Panamá cayó alrededor de un 50%. La causa fue la falta de agua para operar las esclusas. El canal es crucial para el comercio global, incluido el transporte de materias primas energéticas. En tal situación, se convierte en un cuello de botella.
Al mismo tiempo, las tensiones geopolíticas aumentan el riesgo de crisis. El bloqueo y las restricciones en el estrecho de Ormuz, relacionadas con las acciones de EE. UU. e Irán, afectan el suministro de petróleo y gas. Parte de los transportes se desvían por el Canal de Panamá como alternativa. Si la sequía limita su capacidad, los problemas se agravarán. Los expertos señalan la posibilidad de una crisis mayor que la que siguió al estallido de la guerra en Ucrania.
Los efectos de El Niño suelen ser más intensos el año siguiente a su aparición. El último episodio comenzó en 2023 y el año siguiente trajo temperaturas globales récord. Los científicos señalan que un escenario similar podría repetirse en 2027. El aumento de los precios de la energía puede traducirse en inflación y mayores costes de importación. Esto lo sentirán tanto los hogares como las empresas.
¿Cómo calificarías este artículo?