Noruega cuenta con una nueva ley sobre el aborto, que entró en vigor en junio de 2025. La normativa anterior establecía que el aborto solo podía realizarse en un hospital, mientras que la legislación actual permite organizar este servicio también fuera de él. Al mismo tiempo, han surgido informaciones sobre tiempos de espera más largos para recibir atención. El asunto se ha convertido en objeto de debate político.
El ministro quiere una nueva evaluación sobre el aborto. Hdir debe estudiar otras soluciones
Vestre afirmó que debe mejorarse el acceso al aborto. Hdir ha recibido el encargo de examinar cómo podrían organizarse los servicios fuera de los hospitales manteniendo los requisitos médicos. El ministro también señala la posibilidad de cooperación entre la atención sanitaria especializada y los centros gestionados por los municipios. Sin embargo, esta solución requeriría el cumplimiento de determinadas condiciones.<br /><br />Actualmente, los medicamentos utilizados para el aborto solo pueden ser recetados por médicos que trabajan en hospitales. Los mismos preparados también se utilizan en algunas mujeres después de un aborto espontáneo, cuando es necesario retirar un embarazo no viable. La nueva ley permite a los políticos modificar las normas para su prescripción. En el futuro, estas facultades también podrían concederse a médicos que trabajen fuera de los hospitales.
Noruega analiza el acceso al aborto. Se contempla el uso de medicamentos fuera de los hospitales.Foto: Canva (imagen ilustrativa)
Los partidos exigen cambios. El caso de Embla provocó una reacción
El debate se intensificó tras la historia de Embla Maria O'Cadiz Gustad. En la semana 12 de embarazo, un médico privado determinó que el feto no tenía vida, pero la mujer no recibió de inmediato una cita para recibir tratamiento en el hospital. Su caso provocó reacciones de políticos de Rødt, Høyre, Venstre y KrF. Exigen cambios en la organización de los servicios.<br /><br />Seher Aydar, de Rødt, considera que el aborto farmacológico también debería estar disponible fuera de los hospitales, lo que, en su opinión, podría aumentar la disponibilidad de atención y reducir las colas. Una postura similar fue presentada por Marius Langballe Dalin, de MDG, quien señaló la posibilidad de reducir parte de las visitas hospitalarias. Por su parte, Margret Hagerup, de Høyre, quiere trasladar parte de los servicios a los médicos de familia y a los centros de atención primaria. Venstre también apoya esta solución.
El Instituto Noruego de Salud Pública (FHI) publicó un estudio que indica que no es necesario realizar una ecografía antes de un aborto. Actualmente, los hospitales exigen esta prueba después de la sexta semana de embarazo antes de fijar la fecha del procedimiento. Hdir debe tener en cuenta los resultados del FHI y la experiencia de la clínica Sex og samfunn de Oslo, que temporalmente puede realizar abortos como excepción a las normas vigentes. Las conclusiones sobre futuras soluciones deberán presentarse a finales de 2026.