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Redakcja
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13.10.2026 12:12
Nueva fábrica de armas en Polonia. Kongsberg reveló sus planes para 2027
El grupo armamentístico noruego Kongsberg (Kongsberg) planea poner en marcha una nueva planta en Polonia. El director ejecutivo de la empresa, Eirik Lie, declaró a la Agencia Polaca de Prensa (PAP) que la fábrica de Pomerania producirá armamento también para la exportación. Asimismo, subrayó que Noruega tiene mucho que aprender de Polonia en cuanto a la rapidez de actuación y la flexibilidad de la industria de defensa.
El Grupo Kongsberg se dedica, entre otras actividades, a la producción de armamento y equipos de defensa.
Fot. Kongsberg Gruppen, materiały prasowe/zdjęcie poglądowe
Kongsberg opera en Polonia desde 2008. La colaboración comenzó con el suministro de misiles antibuque NSM para la Armada polaca, pero ya entonces el consorcio noruego contemplaba desarrollar relaciones con la industria local. Los planes incluían la transferencia de tecnología y conocimientos especializados. La nueva inversión en Pomerania será la siguiente etapa de esta cooperación.
Nueva fábrica en Pomerania. Producción también para la exportación
La nueva planta comenzará a operar en 2027. Según los anuncios, allí se fabricarán sistemas antidrones, vehículos marítimos no tripulados y torretas para vehículos de combate. La producción no se limitará a los pedidos polacos. Lie confirmó que el consorcio pretende suministrar sus productos también a otros mercados. Al mismo tiempo, subrayó que la presencia de la empresa en Polonia no está vinculada a un único proyecto.
El director ejecutivo de Kongsberg llamó la atención sobre los cambios que se están produciendo en la industria de defensa polaca. En declaraciones a PAP, consideró que en los últimos años ha aumentado significativamente su capacidad para reaccionar con rapidez y adaptar la producción a nuevas necesidades. Esta es una de las razones de la inversión prevista. Según Lie, la industria armamentística noruega puede beneficiarse de la experiencia polaca en materia de flexibilidad operativa. La cooperación con las empresas locales también incluirá la transferencia de tecnología y conocimientos técnicos.
En la imagen: el sistema NASAMS, desarrollado conjuntamente por el consorcio noruego Kongsberg Defence & Aerospace y la empresa estadounidense RTX Corporation.Foto: Henriette Harkestad Alvheim, Forsvaret
La guerra de drones cambia los requisitos. Kongsberg desarrolla nuevas soluciones
La guerra en Ucrania ha cambiado el enfoque del diseño de sistemas de defensa. Lie señaló que el armamento moderno debe permitir el rápido reemplazo de sensores y medios de neutralización, ya que las soluciones tecnológicas requieren una adaptación constante. Como ejemplo mencionó el sistema antidrones SAN. Polonia lo adquirió por 1.600 millones de euros y su arquitectura abierta permite ampliarlo y añadir nuevos elementos. De este modo, el sistema puede adaptarse a las amenazas cambiantes.
Otro desafío son los costes de neutralizar drones. El director ejecutivo de Kongsberg destacó que, ante el uso masivo de vehículos no tripulados, una defensa basada exclusivamente en los sistemas más avanzados no es una solución sostenible. Por ello, el consorcio trabaja en un misil más barato. Según Lie, su producción podría alcanzar decenas de miles de unidades al año y el precio de cada misil sería comparable al coste del dron destruido. La empresa también observa el desarrollo de la iniciativa europea SAFE, que mediante compras conjuntas de sistemas de defensa busca aumentar la producción y reducir los costes.
Lie señaló al mismo tiempo que el desarrollo de la industria de defensa europea no tiene por qué implicar una limitación de la cooperación con Estados Unidos. Como ejemplo citó el sistema NASAMS, que utiliza misiles antiaéreos estadounidenses, y FREYJA, en el que Kongsberg es responsable del sistema de mando y de la integración de las soluciones existentes. El Estado sigue siendo el accionista mayoritario del consorcio noruego, cuya oferta también incluye misiles antibuque NSM y misiles de largo alcance JSM.
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